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Las Razas de La Tierra Media (III)

Criaturas de la Tierra Media 2

Las Razas de la Tierra Media (III)

Finalizamos la tercera parte de Las Razas de La Tierra Media (III), con las fantásticas criaturas que aparecen en las historias de Tolkien. En este post vamos a hablar de todas en general, tanto las criaturas oscuras como las criaturas aliadas de los Pueblos Libres.

Trolls

Los trolls son una raza fantástica creada por Melkor (también llamado Morgoth) durante las Edades de las Estrellas, que en las obras del escritor británico J. R. R. Tolkien aparece descrita como criaturas enormes, de unos cuatro metros de altura, fuerza excepcional y poca inteligencia. En la novela El hobbit se convierten en piedra cuando se exponen al Sol.

Los Trolls son seres malvados, a los que les gusta comer carne cruda, preferentemente. Durante la Tercera Edad del Sol, Sauron creó a los Olog-hai a partir de los Trolls. Eran trolls, con su misma fuerza y maldad, pero mucho más inteligentes e inmunes a la luz solar. Solían combatir armados con grandes martillos.

Había diferentes razas de Trolls que Tolkien clasificaba en: Trolls de Piedra, Trolls de las Montañas, Trolls de las Cavernas, Trolls de las Colinas, Trolls de las Nieves y los Olog Hai. En Las Razas de La Tierra Media (III) mencionamos por encima los tipos, ya que desarrollarlos haría demasiado largo el post.

Ents

Los Ents son una raza de  seres inteligentes parecidos a árboles ficticios. La mayor diferencia respecto a los árboles normales es que ellos pueden desplazarse. Fueron creados en la Primera Edad por Yavanna, apodada «la Reina de la Tierra». Su principal función era que cuidaran de los otros árboles de peligros, en otras palabras, pastores de árboles. Habitaban en todos los bosques del mundo, pero al  final de la Tercera Edad solo quedaban unos pocos en el bosque de Fangorn.

A lo largo de la historia de los Ents, el más destacado fue y es Bárbol, que asumió el cargo de líder. Este Ent tiene un papel muy importante en el Señor de los Anillos, más concretamente en las Dos Torres, ya que al ver lo que Saruman había hecho con una parte de los árboles del Bosque de Fangorn, decidió que era hora de luchar y, junto con Merry y Pippin, lideró «la Última Marcha de los Ents». Consiguió destruir Isengard y se asentó allí con algunos Ents.

Dragones

Los dragones fueron creados por Morgoth durante la Primera Edad y cuando Glaurung surgió por primera vez. Es probable que Morgoth los creara corrompiendo alguna raza desconocida de animales con sus artes oscuras. Los dragones eran capaces de criarse solos, y en años posteriores el Brezal Marchito fue supuestamente su lugar de concepción. Todos compartían una gran pasión por los grandes tesoros, una sutil inteligencia, gran astucia y fuerza física, y un poder hipnótico llamado «encantamiento de Dragón».

De entre todos los dragones podemos destacar a Glaurung (Padre de todos los dragones), Ancalagon El Negro (el dragón más grande de todos), Scatha y Smaug (el último de los dragones de La Tierra Media).

Balrogs

Los Balrogs forma Sindarin que corresponde al Quenya Valaraukar «Demonios del Poder», fueron Maiar corrompidos por Melkor, siendo sus más poderosos seguidores después de Sauron. El líder de todos los Balrogs era Gothmog, el más poderoso de todos ellos.

Eran espíritus con corazones de fuego, pero un manto de tinieblas los cubrían y el terror iba delante de ellos. Usaban látigos de llamas y solo respondían ante su señor, Melkor. Inducían terror a sus enemigos y aliados por igual, y la sola mención de ellos provocaba miedo a los más valientes guerreros. Eran colosalmente poderosos y solo los dragones podían hacerles frente.

Podemos destacar a 3 Balrogs, que son los más conocidos de entre todos ellos; su líder Gothmog, Lungorthin y el Daño de Durin (El Balrog de las películas representado en Moria).

Grandes Águilas

Las Águilas son las más grandes y nobles de las aves, fueron creadas por Manwë (y Yavanna) antes del despertar de los Hijos de Ilúvatar, aparentemente como señores de los kelvar. Estas águilas tuvieron un papel decisivo en determinados acontecimientos importantes de La Tierra Media.

Las Águilas eran lo bastante grandes como para llevar con facilidad a un Hombre; la envergadura de las alas de Thorondor, la más grande, era de unos 55 metros. Podían hablar las lenguas de los Hombres y los Elfos. Vivían mucho tiempo, y tal vez fueran inmortales; las hazañas de Thorondor abarcaron casi 600 años.

De entre todas las Águilas destaca su Rey Thorondor, la más grande y fuerte, Gwaihir Señor de los Vientos y Landobral su lugarteniente.

Huargos

Los huargos o lobos salvajes son una raza de criaturas ficticias en los libros de Tolkien sobre la Tierra Media. Por lo general son aliados de los orcos o trasgos, a quienes les permiten montar sobre sus espaldas en la batalla.

Los huargos son eficaces contra la caballería, pues los caballos les temen y los jinetes de huargos quedan bastante bajos como para acuchillar sus vientres, derribando a los jinetes que son atacados por el huargo. El huargo entiende una lengua rudimentaria propia. Es probable que desciendan de los hombres lobo de Draugluin de la Primera Edad. Cabe mencionar que en Las Razas de La Tierra Media (III) no diferenciamos los distintos tipos de huargos que aparecen en las películas, claramente diferenciados entre los Lobos de Gundabad (El Hobbit) y los Huargos de Isengard (Las Dos Torres)

Bestias Aladas

Las Bestias Aladas, fueron utilizadas como monturas por los Nazgûl, eran mucho más grandes que cualquier ave, con alas de piel de gran envergadura y carentes de plumas. Tenían cuellos largos y picos, olían mal y proferían gritos estridentes. Eran, por tanto, similares a los pterodáctilos y habrían sido criadas por Sauron, convirtiéndose en las monturas de los Nazgû, una vez su caballos perecieron en el Río Bruine.

En las películas no se les representa con picos, sino con poderosas mandibulas rebosantes de dientes, adornadas con terroríficas armaduras. Esto fueron adaptaciones del equipo de producción de Peter Jackson, ya que estas criaturas con picos, resultaban menos terroríficas.

Mumakils

Los olifantes o mûmakil (singular mûmak) son seres enormes cuya forma asemeja a un elefante en proporciones colosales al elefante de tamaño normal. Procedentes de Harad, eran de color gris con grandes colmillos que los haradrim decoraban con mortíferos pinchos. Al utilizarlos para la guerra les colocaban torres sobre sus grandes y ressitentes lomos para transportar hombres y permitir disparar al enemigo desde arriba.

Provocaron multitud de bajas en la caballería Rohirrim en la Batalla del Pelennor, donde se vieron por primera vez en una batalla a estas colosales criaturas, aunque finalmente todos murieron.

Gigantes de Piedra

Los Gigantes de piedra son una subespecie de gigantes que habitan en las Montañas Nubladas, concretamente en el Paso Alto. Constituían unas criaturas de aspecto impresionante, hecho que las hacía casi legendarias y en las cuales muchos no creían. Son duros y resistentes como la roca, y lo que más les divertía era combatir entre ellos lanzándose rocas unos a otros.

Aparecen solamente en El Hobbit donde Bilbo Bolsón, Thorin Escudo de Roble y los doce Enanos acompañantes se interponen indirectamente en una batalla entre dos gigantes de piedra.

Grandes Arañas

Las grandes Arañas se encuentran entre los seres más horribles que habitaron Arda. Todas ellas engendradas de la prole de Ungoliant, la más destacada de entre todas ellas, la más grande y la más inteligente era Ella-Laraña. Ella se refugió en el «desfiladero de la araña» mientras que muchas otras arañas de menor tamaño pero no menos inteligentes, asaltaron el Bosque Verde, que por su actividad maligna, terminó denominándose El Bosque Negro.

Antes de finalizar la Tercera todas las arañas del Bosque Negro fueron erradicadas y Ella-Laraña fue herida por Sam Sagaz en el paso de Cirith Ungol, donde se desconoce su final.

Meara

Todos los caballos de Arda fueron creados a imagen de Nahar, el corcel blanco de Oromë, el Jinete de los Valar. Se creía que los verdaderos descendientes de Nahar eran los Mearas, los «príncipes de los caballos» de Rohan, porque eran mágicos y maravillosos. Eran de color blanco o gris plateado, y veloces como el viento, de larga vida, incansables y llenos de sabiduría.

Podemos destacar dos Mearas principales: Crinblanca (El Caballo de Théoden) y Sombragrís (El Caballo de Gandalf), el cual rompió la Ley de que solo los reyes y los príncipes podían montar a los Mearas. En el post de Las Razas de La Tierra Media (III) no explicaremos las hazañas de estos 2 grandes mearas ya que el post terminaría excediendo la extensión de una entrada de Blog normal.